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La Línea Central de la Biblia: ¡El Dios Triuno! ¡Nuestro Dios es Uno y aún así es Tres, Él es Triuno!


En estos días estamos disfrutando la Línea Central de la Biblia, que es la línea central de la revelación divina en la Palabra Santa. Ayer vimos que el primer asunto en la Línea Central de la Biblia es la Palabra de Dios, que es la expresión, la definición y la explicación de Dios. Hoy disfrutamos el segundo punto, que es ¡el Dios Triuno! Dios es el principio de la Biblia (Gn 1:1; en el principio creó Dios…) y ¡Él es el principio de todas las cosas! Él “empezó todo esto” y es el origen de todas las cosas/ todos los seres que existen. Como tal nuestro Dios es uno. Aún así la Biblia revela claramente que Dios es tres: El Padre, el Hijo y el Espíritu. Esto es lo que confunde a la mayoría de las personas, creyentes o no, y se preguntan ¿cuántos dioses hay? ¿Uno o tres? Muchos buenos cristianos creen de manera sólida en tres Dioses distintos, mientras que otros están confundidos de manera diferente. Como seres humanos creados por Dios es imposible que comprendamos a Dios. Martín Lutero dijo una vez: “Si comprendieras al Dios Triuno, serías Dios mismo”. ¡Aunque no podemos entender completamente a Dios al menos podemos ver lo que la Biblia dice acerca de Dios y creemos lo que dice la Biblia, confirmado por nuestra experiencia y disfrute! A continuación algunos puntos o asuntos relacionados con nuestro maravilloso Dios Triuno:

  • Nuestro Dios existe por Sí mismo y por siempre (Ex 3:14). Él es el gran YO SOY, el verbo SER. ¡Él no necesita que nada ni nadie lo sostenga, que lo apoye o lo ayude en Su existencia! ¡Dios simplemente ES!
  • Nuestro Dios ES UNO por la eternidad. Nuestro Dios es UNO eternamente, para siempre (1Co 8:4; Is 45:5; Sal 86:10). Sólo hay UN Dios. ¡No hay tres dioses o más, sólo Uno! El primer atributo de Dios es la unicidad. ¡Ser un Dios!
  • Nuestro Dios es tres por la eternidad. Tres. El Padre, el Hijo y el Espíritu. ¡Nuestro Dios es Triuno! El Padre es eterno (Is 9:6), el Hijo es eterno (He 1:2; 7:3) y el Espíritu es eterno (He 9:14). Nuestro Dios es uno con el aspecto (hipóstasis) de tres. ¡El Dios Triuno, uno y tres!
  • Los tres en la Deidad coexisten (existen simultáneamente). El Padre, el Hijo y el Espíritu no son tres modos o etapas de Dios, sino que los tres coexisten, es decir, existen al mismo tiempo (Jn 14:16-17; Ef 3:14-17; 2Co 13:14). Donde está el Padre, allí está el Hijo y el Espíritu.
  • Los tres en la Deidad son coinherentes. ¡Ellos mora el uno en el otro! Este es un concepto difícil de dilucidar ya que los seres humanos podemos coexistir pero no somos coinherentes con nadie más. Sin embargo, en Jn 14:10-11 el Señor dice claramente: “¿No crees que yo soy (estoy) en el Padre, y el Padre en mí?… Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí… “
  • Los tres en la Trinidad Divina son distinguibles pero no separables. ¡Sí, el Padre/el Hijo/el Espíritu tienen (cada uno) funciones específicas, pero cuando uno de ellos hace algo no lo hace en Sí mismo o por Sí mismo, sino CON los demás! ¡Esta es la belleza de esto: Los Tres en la Deidad pueden distinguirse pero no pueden separarse! ¡En Su coexistencia los tres de la Deidad son distintos, pero Su coinherencia muestra que son Uno! ¡Distinguibles pero inseparables!

¡Alabamos al Señor por el maravilloso Dios triuno! “¿Por qué es Dios tan complicado? ¿Por qué hemos de saber todas estas cosas?” preguntan muchos. La razón principal razón para que Dios sea uno y a la vez tres; la razón para ser triuno es para poder impartirse en nosotros para ser nuestra vida y nuestro todo. ¡Nuestro Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu para poder alcanzar al hombre, entrar en el hombre, ser todo para el hombre, transformar al hombre y hacer del hombre su morada, Su habitación! ¡Alabado sea el Señor! Hoy no necesitamos acumular demasiado conocimiento doctrinal o intentar comprender a Dios. Estos serían obstáculos. ¡Hoy sólo necesitamos disfrutarlo y experimentarlo! ¡Necesitamos disfrutar y recibir la impartición del Dios Triuno! [porción del disfrute de Los aspectos cruciales de las prioridades en el recobro del señor hoy (Witness Lee), y Lecciones de la Verdad, nivel 1 lección 2. Read this portion also via, The Central Line of the Bible – The Triune God! Our God is One yet Three, He is Triune!]

¡Oh, Dios Triuno, Te amamos! ¡Podemos no comprender completamente la manera en que esto opera o cómo exactamente es, pero nos abrimos para recibirte y disfrutarte! ¡Gracias, Dios Triuno por impartir todo lo que eres en nosotros! ¡Sólo permanecemos abiertos para recibir tu impartición continua, estupenda, diaria y normal! ¡Que sigamos disfrutándote! ¡Ilumínanos más para entenderte, comprenderte y experimentarte como el Dios maravilloso y Tres-Uno que eres! ¡Oh, Dios Triuno, Te amamos! ¡Eres maravilloso!

 

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La economía de Dios es la administración de Dios para Su casa con el propósito de impartir todas Sus riquezas a nosotros


Esta mañana he disfrutado una vez más el ver lo que es la economía de Dios, ¡la maravillosa economía divina! En la Biblia encontramos varias veces “la economía de Dios”. La palabra “economía” es traducida como “dispensación”, “edificación” o “mayordomía”. Esto es lo que 1 Timoteo 1:4 dice:

Ni presten atención a mitos y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que la economía de Dios que se funda en la fe.

¿Qué es la economía de Dios? La economía divina es el arreglo administrativo de Dios en relación con Su casa, es decir, Su familia. Es la impartición divina, para dispensarse, impartirse a Sí mismo dentro de Sus hijos para obtener una familia genuina, la iglesia, que lo exprese. La palabra ECONOMÍA es la forma castellanizada de la palabra griega oikonomía, que se compone a su vez de dos palabras, oikos (significa casa) y nomos (significa ley). De ahí que oikonomía se refiere al manejo de la casa, los arreglos administrativos en relación con la familia. Específicamente en la antigüedad, las grandes familias se componían de muchas personas, sirvientes, riquezas, alimentos, tierras, etc. Había pues alguien que se llamaba el Oikonomos, que se ocupaba de todas las necesidades y los asuntos de todos en la familia. Él era responsable de que todos estuvieran atendidos, alimentados y cuidados. Podemos decir aún más: Había generalmente un “plan” o “arreglo” para cada familia que comprendía todas las necesidades y especificidades de la familia. Allí estaban todos los datos. Esta palabra, oikonomía, denota el manejo y distribución de las posesiones de una familia rica. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento tenemos a José, que fue administrador de la casa del faraón, que era tan rica que podía dar suministros no sólo a Egipto, su país, sino también a otras naciones. Se necesitaba una administración o gestión gerencial para la compleja tarea de distribuir las riquezas de la casa del faraón de una manera apropiada.

Nuestro Padre Dios tiene una gran casa con vastos almacenes llenos con las inescrutables riquezas de Cristo. Todo lo que Dios es y tiene se expresa en el Hijo. Cristo es la corporificación de todas las riquezas de Dios y todos nosotros, los creyentes, somos la casa de Dios. Esta gran casa  / familia necesita gestión o labor administrativa para que todas las riquezas de Cristo sean impartidas dentro de el pueblo de Dios, para que la iglesia, como la expresión corporativa del Dios Triuno y Su mismo hogar, sea producida. Cristo es el OIKONOMOS, que lleva a cabo la economía de Dios. ¡Él está dispensando (impartiendo) al Dios Triuno, que en Sí mismo constituye todas las riquezas, en (dentro de) nosotros! ¡La economía de Dios es Su administración familiar para impartirse (a Sí mismo) en Cristo en (dentro de) Su pueblo escogido para obtener una casa, Su familia, donde Él pueda ser expresado! ¡Esta Su familia es la iglesia, el Cuerpo de Cristo! ¡Aleluya, hoy en la vida de iglesia disfrutamos la economía de Dios, Su impartición todos los días! ¡Todo lo que necesitamos hacer es venir al Señor en Su Palabra, ejercitando nuestro espíritu mezclado para disfrutar de las riquezas (el mismo Dios Triuno) disponibles para todos aquellos que son Su casa, Su familia, nosotros! ¡Al disfrutar este rico Cristo, llegamos a ser la expresión de Dios, la plenitud de Cristo, la iglesia! ¡Estamos incluidos en la economía de Dios y disfrutamos la impartición del Dios Triuno en Cristo, como el Espíritu, para llegar a ser Su expresión en la tierra! [Disfrute de Conclusión del Nuevo Testamento, por el hermano Witness Lee]. Para leer más acerca de la economía de Dios: God’s Economy (sitio web dedicado). Read this portion also in English via, The economy of God is God’s household administration to dispense all His riches to us…

¡Gracias, Señor, por Tu economía! ¡Gracias por Tu impartición! ¡Que nos mantengamos recibiendo y disfrutando Tu impartición cada día, para poder llegar a ser Tu expresión corporativa! ¡Señor, sigue impartiéndote dentro de todo nuestro ser para que seamos Tu plenitud de una manera corporativa! ¡Señor, queremos colaborar con Tu economía al recibir todo lo que nos estás impartiendo! ¡Que seamos buenos recibidores de Tu impartición! ¡Imparte todo lo que Tú eres en nosotros y gana en nosotros la expresión corporativa de Cristo! ¡Gana Tu expresión en nosotros, Señor, mediante la impartición maravillosa, diaria y normal de Tus riquezas dentro de nosotros!

 

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